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13 nov. 2016

Hey there, winky girl... Rosebud for a mouth and eyes of pearl. You know how to make me twirl, 'cuz you're winky girl.

-Quémalo-le ordenó severamente.

El humo de aquel papel, en cuyo cuerpo estaba el poema que le escribió, se convertía lentamente en humo negro. Apenas y se percibía el aroma a papel quemado ya que toda la habitación estaba inundada de incienso de copal.

Hey there, winky girl... I'd love to go on down and kiss your curls. You're not like the other girls, 'cuz you're my winky girl.

-¡No tienes a nadie para decirle éso! ¡Nunca! ¡Estás bien pinche feo, we!-dijo de manera burlesca a su amigo, antes de salir a recreo, antes de faltar a clases para irse a tomar, otra vez.

And when I touch your skin, something stirs within. And when I see your face, my heart starts to race.

Leyó a escondidas aquel mensaje. Afortunadamente desactivó los sonidos de notificación del WhatsApp para que su esposa no se enterara.

-Nos vemos en la noche-tecleaba-deja me deshago de ella primero.

And when I stroke your hair, oh I don't have a care. And when I kiss your lips, oh my head slides and slips.

-Me encanta cuando haces lo que dice la canción conmigo, amor.- le susurró mientras él estaba encima de ella.

Winky girl, oh winky girl. Winky girl (bitch). 'Cuz you're my winky girl.

-Dura mucho la batería de su celular-dijo el policía mientras lo tomaba del suelo y se lo guardaba en su bolsillo. Tenía un poco de sangre fresca aún.


6 nov. 2016

¿Podemos?

¿Podemos salir un rato?

Al parque. Sentémonos sobre el césped.
Son las seis de la tarde. Sentémonos y platiquemos, mientras amanece la luna.

¿Te puedo sacar una foto?

Me gusta sacar fotos. De ti; de nosotros; una selfie. Subámosla a Facebook; etiquémonos. Una descripción de ti + (carita feliz) + *tu nombre*.

Te quiero, por eso te etiqueto. A ti, sólo a ti.

¿Podemos ver las estrellas?

Ya es tarde. Y ni podemos, está nublado. El camión no pasa; no tengo Uber, ni para el taxi.

¿Me puedo quedar en tu casa?

No vivo sola. No importa, te dije. Vamos.

¿Me puedo acostar contigo?

No sé. A lo mejor.

¿Podemos?

¿Podemos repetirlo?

1 oct. 2016

Llévame un día
A tu lugar secreto

21 dic. 2015

Post-Vida, compilación de Snu

Me he tardado un poco en publicar ésto.

Compilación de música hecha en México y Bolivia por productores de ambos países comprimido en un lindo cassette. Participo como Distimbria.


La compilación la puedes escuchar completa y descargar gratuitamente vía Snu Music.

Importa

Nota: Esta entrada estaba escrita hace meses (20 de sep), pero hasta ahorita la publico.

Siempre he tenido el deseo escribir. Recuerdo que desde los doce años intenté mantener un blog como éste a través de la plataforma (ahora extinta) Spaces de Microsoft. En aquella entonces no tenía nada especial que decir. De hecho, mi primer post tan sólo fue un agradecimiento para aquellos que, de alguna u otra manera, hayan encontrado el blog. Desde esa entrada no volví a publicar nada. ¿Las razones? Seguro me mantenía ocupado siendo feliz un crédulo e ingenuo infante. Sin embargo, la necesidad de escribir se mantenía imperiosa en mí, pero me resistía, ya que una idea, que saqué de quién sabe dónde, poco a poco me fue silenciando hasta la completa ausencia de interés: ¿a quién le importa?

Ahora, a mis veintiún años, me encuentro sentado en frente de este papel virtual, intentando recobrar aquellas fuerzas perdidas a lo largo del tiempo. Vamos, ¿qué me detiene ahora? Ah: ¿uso WordPress, Blogger o Tumblr; ¿mi forma de redactar será buena?; ¿de qué puedo hablar?.. En fin, las dudas matan mis ganas. La inseguridad es lo que ha bloqueado el cauce de mi imaginación. E incluso, aquellos pequeños riachuelos que logran pasar, se arrastran bajo un enorme espectacular que sigue diciendo: ¿A quién le importa?
Sigo luchando contra ese mal. Me agobia; me persigue como una sombra. Día tras día me entierra más profundo bajo la tierra infértil de la mediocridad, el conformismo y el potencial desperdiciado. Es algo que extingue la voluntad de hacer cualquier cosa, en cualquier persona. Y me pregunto, ¿habrá forma de contrarrestarlo?

He pasado meses buscando alguna solución. Indagué en los lugares más recónditos de internet, en libros, en artículos científicos. Incluso llegué a preguntarle a psicólogos. Y me sigo sorprendiendo que, aún con la plétora de respuestas que existen, ninguna realmente me ayuda. ¿Por qué?

Y no me daba cuenta que mientras más reflexionaba sobre aquella ironía, más me acercaba a la verdadera respuesta. Hasta que, por fin, lo comprendí.

No importa cuanto lea acerca del tema. Tampoco importan los consejos que me intenten dar aquellos que saben. Al final, nada funciona si el cambio no lo hace uno mismo. ¡Gran revelación! La noticia me ha llegado años tarde. Yo soy el único que puede matar mis miedos. Y es lo que estoy haciendo en este preciso momento.

Aquellos seres incorpóreos que me han asfixiado por largo tiempo ahora están siendo ahogados dentro del naciente océano de mi verdadera esencia.

Y es por eso que intento desempolvar y sacar este blog de mi ya lleno baúl de proyectos por realizar. Puede que mi redacción no sea la mejor, o que no tenga ideas para escribir. Pero, bueno, al final no pasará nada, digo, ¿a quién le importa? Pues bien, no importa qué si la mayoría de la gente encuentra llano lo que escriba. He comprendido que al final siempre habrá una persona que le interese. Yo. A mí me importa.

10 dic. 2015

Fin = Nuevo comienzo

Nunca me había sentido tan solo como aquellos días de noviembre del 2014, durante la 6° edición de CutOut Fest. Ya tenía antecedentes con la soledad antes de participar, pero el cénit, el punto en el que exploté, fue la noche de clausura.

Heme allí, en el Teatro Alameda, rodeado de cientos de personas, algunas en forma de familia, otros de pandilla; parejas, conocidos, hermanos, amigos... Y yo, como un faro en busca de algún barco extraviado, esperé encontrar a alguien o algo que me saque de aquel desamparo. Pero no. Pasé la noche  solo, realmente solo. No digo que "nadie se acercaba a mí o yo a ellos"; claro que intentaba platicar o unirme a un grupito, o al menos estar cerca de ellos. Más bien no encontraba "conexión" alguna con nadie. Esa conexión que transforma a un ser humano, objeto, animal, cosa, en algo único para ti.  Cual WiFi,  aunque había señal en mi interior; no había nadie con quien, realmente, conectarme. Y, a pesar que había invitado a algunas personas para que me acompañaran, éstas, por cualquier excusa, no asistieron, y eso que había apartado dos pulseras (para ver el docu de Björk), uno para mí y otro para quien quisiera estar conmigo.

En fin. Esa noche me abatió por completo. Rompió dentro de mi todo paradigma con el que intentaba justificar mi forma de ser. Lloré. Sabía que estaba haciendo algo terriblemente mal, ya que esa sensación no debía estar sintiéndola. ¿Porque no debería? ¡Porque no estoy solo! Tengo familia, amigos, compañeros, conocidos, etc. No me llevo mal con nadie; intento ser buena onda con todos. Entonces, ¿qué me sucedía?

Aquellos días me puse a pensar bastante. Pero, hasta la fecha, aún no encuentro la respuesta.

¿Y si no existe una respuesta?

2015, en el linde de 2016. Este año lo considero increíble, muy in-creíble, al menos para mí. Hice tantas cosas que otrora me eran inimaginables, reitero, personalmente hablando. Me metí (o metieron) a docenas de casas ajenas; me invitaron a tomar, a hacer música, a dibujar, a escribir, a programar, a crear. A proyectos con personas de experiencia. Viajé a, al menos, un lugar que no conocía. Intenté amar, intenté abrirme un poco más a las personas. Conocí mucha gente, conocí sus mentes, algunas me dejaron explorar a profundidad. Algunos me rechazaron, a otros los defraudé. Hubo gente que realmente quería conocerme, y yo a ellos.

 Y todo ello me parece completamente fuera de lo ordinario porque el Óscar pre-2014 a todo, a todo, hubiera rehuido. Hubiera dicho que no. Se hubiera ocultado en la introversión, en su inseguridad.

Así que he de agradecerle a todas aquellas personas que confiaron en mí, por la razón que sea. Sé que defraudé a algunos, y sinceramente lo lamento. Aún así las oportunidades nunca se acaban, y si llegara a suceder, basta con crearlas.

A veces siento que cuando le platico a la gente acerca de mis hazañas, éstas tienden a aburrirse, como si fuera algo de lo más normal en la vida. Y tienen razón, pienso lo mismo. No me pasó nada que digan trascendente. Nada al menos superficial. Todo los cambios fueron internos. Cambios que necesitaba y con los que me siento mucho mejor que antes.

Por eso digo que el 2016 será mucho mejor.

Simplemente me dejé llevar, y llevar, y llevar. Como el agua. Como el viento. Feng shui.

<<¿Qué me sucedía?>> Aún no tengo respuesta para ello. Y, siendo sincero, ya ni siquiera pienso en una.